No es otra herramienta que tu equipo tenga que manejar. Es IA agéntica que lleva el pipeline sola, dentro del software que ya tienes. Agentes que actúan, no asistentes que sugieren.
Escribes en lenguaje normal lo que quieres que pase. Los agentes montan el flujo, personalizan cada mensaje, deciden cuándo disparar y siguen trabajando mientras tu equipo está en otra cosa.
Describe la secuencia de correos en lenguaje normal, o sube tu propia plantilla HTML. Los agentes de fondo la convierten en un flujo activo.
Cada plantilla se entrega a agentes dedicados que adaptan el contenido para cada destinatario.
Escribes las reglas y los escenarios como se los explicarías a un compañero. Se configura una vez y los agentes lo mantienen en marcha.
Mira qué está haciendo cada agente en tiempo real y cambia la vista solo con pedirla.
Construidos con tus reglas y tus precios. No se activan desde un catálogo.
Recibe el lead, lo cualifica y envía la cotización con un mensaje escrito para esa persona.
Persigue cada operación abierta el día que toca, según lo que hizo esa persona. Y sabe cuándo parar.
Lleva la contratación del primer formulario a la documentación de bienvenida, y trabaja el upselling por el camino.
Estos tres son los que están funcionando. Cualquier otro paso de tu proceso puede convertirse en otro agente.
Cuéntanos tu proceso →Graba una misma operación pasando por los tres agentes: sale la cotización, el seguimiento la persigue y el contrato la cierra. Y el momento en que un agente se la pasa al siguiente.
El asistente lee todo lo que han hecho los agentes y te da la conclusión: qué ha pasado, qué leads están calientes, cuáles necesitan una persona hoy y qué conviene hacer a continuación.
Estés donde estés, te resume lo que tienes delante con los datos vivos de ese momento.
Ordena quién merece tu tiempo ahora mismo, y te dice por qué.
Las operaciones a punto de enfriarse, marcadas antes de que se enfríen.
Pides la vista, la regla o el gráfico que necesitas, hablando, y lo construye.
Los agentes hacen el trabajo. El asistente te dice dónde poner tu atención.
Verlo con tus datos →Contacto personalizado, a cualquier hora, con todos los leads. Sin herramientas nuevas y sin perder el control.
Escrito para esa persona, con su historial. No es una plantilla.
Se acabó teclear, perseguir y copiar entre sistemas.
Las que se quedan calladas se reactivan, no se olvidan.
Toda consulta se recoge, se cualifica y se contesta.
Sin horario, sin vacaciones, sin bandeja acumulada el lunes.
Levantan la mano solo cuando la decisión es tuya.
Dentro del correo, WhatsApp y el CRM que ya usáis.
Observa, redacta o actúa, dentro de tus límites.
Media hora, gratis, sobre tu proceso real. Salimos de ahí sabiendo qué parte puede llevar un agente y qué parte no.